Un paseo por Gevrey-Chambertin (I)

Solamente separan 20 km a Dijon de Gevrey-Chambertin, y 28 km desde este último a Beaune. Todo un mundo.

Nos situamos en Gevrey-Chambertin, pueblo importante dentro del mundo del vino de Borgoña. Importante por albergar a un buen número de bodegas, por el carácter de sus vinos y por poseer en sus límites territoriales varias de las mejores parcelas de viñedo de Pinot Noir que existen en Borgoña.

De hecho, es el pueblo que mayor número de parcelas clasificadas como Grand Cru (Apelaciones en sí mismo como vimos) posee (9) y poco a poco las iremos viendo. No cabe duda que vitícolamente hablando tiene su importancia como iremos viendo pero en Gevrey-Chambertin hay más cosas.

El primer interés viene ligado a su propia historia que viene con elementos comunes a la del resto de Borgoña ya que el papel eclesiástico vuelve a aparecer con vital importancia. Acudiendo a fuentes bien documentadas parece ser que el nombre de Gevrey procede del nombre Gabriacus, que data de la época Gala-Romana allá por el año 640 D.C. En esa época, el Duque Amalgaire de Borgoña dio tierras a la Abadía de Bèze para que los monjes plantaran sus viñas. Poco tiempo después, según cuenta la leyenda, un campesino llamado Bertin decidió que también plantaría viñas en su parcela vecina. Del “campus” o “champ” Bertin viene el nombre del mejor viñedo de Gevrey y que posteriormente se añadió como sufijo al nombre del pueblo (práctica común en Borgoña la de añadir el nombre del viñedo más representativo a la mención del pueblo en el que se encuentra)

En el año 894, la Abadía de Sainte-Benigne recibió también tierras donadas por el Duque Richard El Justiciero. Pronto, esta Abadía pasó a estar bajo la jurisdicción eclesiástica de la gran orden de Cluny. En la Edad Media, la Abadía de Bèze vendió sus viñedos a la Catedral de Saint-Mammès en Sangres, que permanecieron como propietarios hasta la época de la Revolución Francesa. Durante el siglo XVII, esta Catedral arrendó Clos de Bèze (Grand Cru de Gevrey-Chambertin) y otros viñedos en su posesión, como también hicieron otros religiosos como la cercana Abadía de Citeaux.

Así, Clos-Saint-Jacques pasó a la familia Morizot; Claude Jomard (un parlamentario local) cogió Clos-de-Bèze bajo un acuerdo de arrendamiento por 20 años.

Mientras tanto, hay un Acta de 1276 firmada por Guillaume de Grancey y la Abadía de Cluny referrida a los viñedos de Champ Bertin. Al final del siglo XV aparece algo similar entre el Sire de Thénissey y el cardenal de la Catedral de Sangres.

Chambertin, quizá porque fue arrendado antes a manos seculares, parece que siempre ha tenido un poco más de reputación que el Clos-de-Bèze. Mucho del renombre de este viñedo mítico hay que agradecérselo al négociant Claude Jobert, que llegó a Gevrey en 1731 y empezó a tratar con los sucesores de Claude Jomard. Así, en 1750 ya controlaba la mitad del viñedo de Chambertin y de Chambertin, Clos-de-Bèze. Además empezó a controlar viñedos en Morey, Chambolle.

Pero Clos-de-Bèze y Chambertin fueron subastados como “bienes nacionales” el 29 de Enero y 26 de Octubre de 1791 respectivamente. Así, Claude Antoine Gelquin se encontró con que tenía 2 ha de Chambertin, 1 ha en Clos-de-Bèze, 3 ha en el Clos-Saint-Jacques, y otras tantas repartidas en diferentes parcelas.

La inevitable parcelación había comenzado.

La predilección de Napoleón por los vinos de Chambertin es bien conocida. Se negaba a beber otra cosa, y los embotellaba con una “N”, pero bien diluidos en agua. Su bodega fue saboteada por cosacos rusos así que igual se conservan botellas por la vieja Rusia de aquella época ¡Quién sabe!.

En 1847, por decreto del Rey Louis-Philippe, y gracias a la fama de sus vinos, el nombre de la villa de Gevrey fue cambiado por el de Gevrey-Chambertin y así también todos los viñedos de alrededor fueron añadiendo la palabra Chambertin a su nombre a lo largo del siglo XIX.

Las leyes de 1936 referentes al establecimiento de las AOC confirmaron una serie de prácticas históricas. Por ejemplo, que el Clos-de-Bèze podía venir precedido de la palabra Chambertin, pero no así los otros Grands Crus que debían llevarla detrás. Además, unas 50 ha de Brochon podían venderse como Gevrey-Chambertin village.

Mucha de esta información está recogida en diversos libros y notas de diversos autores (Tanzer, Norman, Coates, Gilman, Meadows, Parker, Bettane, Robinson, Johnson, etc). Se los recomiendo.

Seguiremos…Estamos en Gevrey-Chambertin, no se despisten, volveremos con algún restaurante, alojamiento, qué ver, etc. antes de entrar en partes más vitícolas.

Un saludo

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2 respuestas a Un paseo por Gevrey-Chambertin (I)

  1. Mario dijo:

    Excelente artículo que no hace sino ampliar mi escasos conocimientos sobre la zona y sus vinos. Como decía la canción -aunque sea regetón- “no pares, sigue, sigue, …” 😉

  2. borgovinsl dijo:

    Gracias Mario, todos seguimos aprendiendo (aunque tampoco me guste el reggaeton) ;-), y como ya sabes, nada mejor que un sacacorchos que acompañe a todo.

    Un abrazo

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