Complejidad en la propiedad de la tierra en Borgoña

Como creo que ya he comentado en este espacio Borgoña es realmente compleja y su estructura parece a un puzle en donde las parcelas pueden ser compartidas por múltiples propietarios como ya dije. Es decir, el concepto de parcela que tenemos aquí no es el mismo de allí ya que aquí la propiedad de la misma suele ser enteramente de un único dueño, cosa que no es muy habitual en Borgoña salvo en los llamados “monopole”

Por eso, es muy común que un elaborador tenga sus filitas de viñas, otro tenga otras, y así sucesivamente. Esto es así pero aún se puede complicar un poco más. Voy a tratar de explicarme.

Un primer caso sencillo es cuando el vigneron-elaborador es dueño de todo. Ahí no hay dificultad. Él tiene sus viñas, las cultiva, las vendimia, las elabora…

Pero la tenencia de la tierra no siempre es posible por parte de la bodega que embotella ya que el precio que el viñedo adquiere en Borgoña es tremendamente elevado y su grado de fragmentación es muy alto. Por ello, existen diferentes fórmulas de contratos de arrendamiento del viñedo.

Uno de ellos se conoce con el nombre de “fermage”. Es el típico contrato de arrendamiento por el que el arrendatario paga al arrendador una cantidad económica por la propiedad, haciéndose además cargo de todos los gastos que de ella se deriva.

Por ejemplo, imaginen que la persona X es propietaria de 0,50 hectáreas en el viñedo Premier Cru de Gevrey-Chambertin llamado “Lavaux-Saint-Jacques”, y yo como persona Y le alquilo esa viña para producir un vino de ahí. Si llegamos a un acuerdo de fermage, yo explotaría la viña y le pagaría en dinero a la persona X.

Otro tipo de contrato es lo que se conoce como “métayage”. En este caso es como un acuerdo por el cual el resultado del cultivo del viñedo se comparte y además los gastos económicos del mismo los suele soportar el propietario o arrendador salvo que se indicara otra cosa.

Es decir, imaginemos el mismo caso anterior. La persona X y yo como persona Y llegamos a un acuerdo de métayage en esas 0,50 hectáreas de Lavaux-Saint-Jacques. En este caso, el propietario X pagaría los costes de capital derivados del viñedo en cuestión (por ejemplo si se replanta, si hay un seguro agrario, etc), yo se lo explotaría y luego le pagaría con parte de la cosecha obtenida (o si elaborase vino también podría pagarle con vino)

Vemos entonces que un mismo vigneron puede ser propietario, tener acuerdos en métayage, en fermage, etc.

Claro, todo esto hay que verlo también desde el punto de vista de follones familiares, particiones por herencias, acuerdos de compra-venta variados, y más aún cómo cambió todo tras la Revolución Francesa en donde la expropiación de tierras a la Iglesia y nobleza fue contundente.

Un saludo

* La foto es una instantánea que tomé desde lo alto del viñedo Grand Cru Chevalier-Montrachet y en donde se ve una panorámica de diferentes parcelas de Puligny-Montrachet en la Côte de Beaune.

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