Variedades usadas en Borgoña en un segundo plano.

Tras ver cómo la Pinot Noir en tintos y la Chardonnay en blancos reinan en el panorama vitícola borgoñón no hay que pensar que son las únicas castas que podemos encontrarnos en esta región. A las anteriormente citadas hay que sumar la presencia de unas variedades que si bien, por su menor superficie representativa, o por dar vinos con menor potencial en esta zona, no gozan quizá del prestigio de las dos reinonas que tenemos.

Una primera uva usada es la Aligoté. Es una uva blanca que, aunque tuvo su importancia, hoy en día se ve más desplazada a la zona sur de Borgoña (Côte de Chalonnaise y Mâcon) y a zonas de la Côte d´Or pero alejadas de donde se sitúan los viñedos de más calidad (es más habitual encontrarla al este de la Route N74 que atraviesa la Côte en dirección a Dijon).

Es una uva que suele dar vinos bastante frescos, con cierto toque cítrico y, a pesar de que pueden existir buenos ejemplares, no llegan a la complejidad de un buen Chardonnay. No esperen un tamaño de baya excesivamente pequeño ni una piel demasiado gruesa y como siempre sucede hay que tener bastante cuidado con su tendencia vigorosa porque si nos pasamos de rendimientos los vinos quedarían aún bastante más diluidos.

Apuntan documentos que parece ser que aparecieron dos variedades cultivadas en Bouzeron mutadas a partir de la Aligoté: “Aligoté Vert”, más productiva,  y otra con el rendimiento más moderado y con niveles superiores de azúcar:” Aligoté doré” 

Es una uva con bastantes sinónimos y seguro que la pueden ver reflejada, por ejemplo, en la Côte Chalonnaise como Chaudenet Gras; en Rully como Giboudot Blanc; en Beaune como Griset blanc; en Meursault como Gris plant, y en el Yonne como Troyen blanc.

Otra uva más minoritaria en Borgoña, no así en otras zonas francesas, es la Sauvignon Blanc. A pesar de no encontrarnos en la zona de Sancerre en el Valle del Loira, aquí se cultiva algo en el Yonne sobre todo, por la parte de Saint-Bris que ya les comenté aunque también pueden encontrar algo en las cercanas comunas de Chitry, Irancy, Quenne y Vincelottes. Es una variedad que suele tener un tamaño de grano medio-grande, con forma bastante esférica y cuya consistencia en la piel no se crean que es demasiado alta por lo que es propensa a ser atacada por diferentes enfermedades como por ejemplo la podredumbre gris, eutipiosis, oídio, etc (en cambio suele ser bastante resistente al mildiu en diversas experiencias que he podido encontrarme)

Vuelve a ser una variedad bastante vigorosa por lo que no la busquen en suelos muy fértiles si se quieren hacer vinos de una complejidad alta y sin demasiada dilución. Por eso, suelo bastante sueltos, poco fértiles y que no se encharquen demasiado suelen ser los más recomendables.

En cuanto a tintas, sí es cierto que algo de uva Gamay se cultiva por la zona, siendo esta variedad la principal cultivada en el vecino Beaujolais aunque en Borgoña se verá más por la Côte de Chalonnaise. Cuando un vino base de gamay se produce en el Chalonnaise, el vino se llama Gran Bourgogne Ordinaire, o cuando se mezcla con la Pinot Noir, Bourgogne Passe-Tout-Grains (deben estar mezcladas en el campo). Lo normal es que para hacer un “Passe-Tout-Grains” al menos exista un 30% en campo de Pinot Noir, pero se dan casos de 50%-50% (por ejemplo Michel Lafarge hace uno en Volnay con ese porcentaje que, a mi particularmente, no me seduce demasiado frente a sus excelentes vinos de Pinot Noir en esa Comuna). ¿Quizá le va más a la Gamay los suelos menos calizos y más graníticos como sucede en el Beaujolais? Pregunten…

Todavía más minoritarias son las apariciones de uvas como la César o César Noir, siendo prácticamente sólo vista y permitida en el Yonne, estando generalmente plantada en mezcla con la Pinot Noir, sobre todo por la zona de Irancy

También minoritaria se puede considerar a la Pinot Beurot, que es una uva que tiene muchos pseudónimos. Mirando diversas fuentes se puede encontrar como Fromentau en el Languedoc, malvasía en el Loira, pinot grigio de Italia, Cordelier gris, Auvernat gris, Tokay d’Alsace, y en Alemania se conoce como Ruländer – aunque hay  también al menos otras  20 variantes. Se cree que una mutación de la Pinot Noir.

Tiene color rosado grisáceo-blanco, incluso marrón cuando la fruta es muy madura. La uva parece preferir climas más fríos, y es muy bien conocida como Tokay en Alsacia donde envejece bien y hace que los vinos de vendimia tardía sean muy buenos.

En Borgoña, se conoce desde la Edad Media, posiblemente se extendió luego a Suiza y luego a Hungría en 1300 y a Alemania a finales del siglo XVI. Hoy en día se cultiva en muchos países europeos, Canadá, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Australia y en los EE.UU.

Por último, mencionar a la Pinot Blanc que, aunque como viña es fácil de confundir con la Chardonnay, suele dar un mosto más pesado. En Hautes Côtes no hay problemas a la hora de plantarla como lo demuestra la superficie plantada en el Clos Saint Philibert.

Pero como ya les he dicho, tengan en mente a la Pinot Noir y a la Chardonnay como uvas mayoritarias y que casi seguro nos van a dar el mayor placer en esta zona a la hora de descorchar alguna botella.

Un saludo

 

 

 

 

 

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